Sin mayor esfuerzo, se consigue un gran éxito con ragú, rollos de carne, ossobuco y panza de cerdo al estilo oriental: Solamente hay que introducir el resultado final deseado, y listo. De todo lo demás se encarga la iVario: Precalienta, le apoya al dorar alimentos, le pide su intervención para desglasar o agregar líquido y llenar el equipo. A continuación, lleva a cabo el estofado delicadamente. Sin sacrificar calidad. Pues la inteligencia de cocción integrada en la iVario regula la temperatura según la cantidad de carga, el tamaño y el estado de los alimentos. Se adapta a sus especificaciones. El resultado: carne tierna y jugosa con deliciosos aromas a asado. Que se puede mantener durante varias horas sin pérdida de calidad.
iVario 2-XS
Con un paquete de software adicional, usted también puede ampliar la versatilidad de cocción de su iVario 2-XS. A su distribuidor autorizado RATIONAL le complacerá asesorarle.
Con la función "Cocción a baja temperatura" los grandes asados se convierten en una tarea sumamente fácil. En cuanto a la preparación. Asado de cerdo, asado de res, asado de ternera. Asados con piezas grandes y pequeñas. Todo según sus especificaciones, todo según sus deseos. Como lo hace habitualmente, dore la carne, colóquela sobre la parrilla de la base de la cuba, llene la cuba con líquido, introduzca el grado de cocción y váyase a su casa. Catorce o quince horas, o las que hagan falta!, el resultado será impecable en su aspecto visual y en su calidad.
Típicamente franceses, típicamente sabrosos: los platos confitados. Para ello, los alimentos se cuecen en aceite o en su propia grasa a temperatura constante. En ese momento, por una parte, el arte consiste en lograr que el líquido de cocción se caliente lo suficiente para cumplir los requisitos de higiene. Por la otra, se evita en muchos productos que se sobrepase una temperatura del núcleo determinada, para no comprometer la calidad. La solución: Confitar con la inteligencia de cocción de la iVario. Así se logra que el cerdo desmenuzado, los muslos de pato, las verduras e incluso el pescado y los mariscos nos brinden sus sabores propios.