Un número cada vez mayor de personas mayores a las que se presta asistencia en centros institucionales, una oferta de comidas cada vez mayor en escuelas y centros infantiles, y unas expectativas cada vez mayores por parte de los clientes en los restaurantes: estos son los retos a los que se enfrenta la restauración a diario. Al mismo tiempo, aumenta la presión económica y la escasez de mano de obra cualificada no tiene visos de solucionarse. Conclusión: Por un lado, se debe hacer todo con una velocidad y calidad adecuadas y, por otro, las restricciones económicas son cada vez más estrictas. Una manera de salir del paso: seguridad de procesos absoluta en la cocina de producción con el fin de tener bajo control el esfuerzo y la calidad.





