Muchas personas en todo el mundo se alimentan sin carne o incluso comen sólo alimentos de origen vegetal. La demanda de alimentos que representen alternativas a la carne y a la leche está en aumento y cada vez más gente deja de consumir productos de origen animal también cuando van a comer fuera de casa. Así, el número de restaurantes vegetarianos y veganos se ha duplicado con creces en muchas grandes ciudades en los últimos cinco años. Sin embargo, también las empresas clásicas de gastronomía y restauración para colectividades pueden sacar ventaja fácilmente de la tendencia de alimentarse sin carne, y conseguir así más clientes.
En muchos menús, los platos vegetarianos o veganos se incluyen como un mal necesario. No obstante, estos platos son una oportunidad y un enriquecimiento, atraen nuevos clientes y sirven para demostrar la maestría del cocinero. En esos casos, si los platos, además de ser vegetarianos, también tienen un magnífico sabor, la cocina cumple su objetivo: “Hacer que la gente disfrute con las comidas sin renunciar a nada“.

