Las guarderías y escuelas están cambiando su modo de pensar. Cada vez se recurre menos a la pasta, las patatas fritas y la pizza. Son alimentos con demasiada grasa, demasiado azúcar y poco sanos. Ahora, el objetivo consiste en incorporar a los menús verduras, productos integrales y carne magra. Porque la alimentación sana es la base de un desarrollo sano. Pero también debe ser deliciosa. A pesar de las limitaciones de presupuesto, de personal cualificado y de espacio. La tecnología inteligente contribuye a lograr este objetivo, agilizando el trabajo, analizando la situación y reproduciendo una y otra vez el resultado deseado.








