Al ser restaurantes de la vieja escuela, comenzaron con lo básico y han ido añadiendo tecnología poco a poco conforme el comensal lo ha ido demandando. Gracias al uso combinado de los equipos SelfCookingCenter® y VarioCookingCenter® han logrado reducir los procesos un 50%, estandarizar calidad y hacer cocciones uniformes, no importa quien opere el equipo. Esto significa que un plato siempre es exactamente igual de una sucursal a otra o de un día a otro.
También optimiza el trabajo, permite ahorrar tiempo y ofrecer un servicio de calidad. Uno de los beneficios más importantes ha sido el ahorro de mermas, ya que esto se traduce en más dinero para la compañía. “Sabemos que apostar por tecnología culinaria implica invertir, pero nuestros comensales nos lo agradecen siendo fieles, al final es una inversión que vale la pena”, explica el Chef Abraham.