Unas condiciones de trabajo seguras y ergonómicas, son desde hace ya tiempo, una necesidad en cualquier cocina comercial, aunque en muchas instalaciones se continua economizando en detrimento de ello. Al final suelen descubrir que ese tipo de decisiones no son las más acertadas ya que al final las víctimas de esa política de reducción de costes es el personal de cocina.
Los cirujanos ortopédicos lo saben: empieza con un dolor en las costillas y acaba, en el peor de los casos, con una hernia discal. No es de extrañar que los problemas óseos y musculares sean una de las razones más comunes de ausencias laborales entre los profesionales de la restauración. Trabajar de forma frenética para preparar una comida, suelos resbaladizos, superficies de trabajo poco adaptadas, levantar y transportar pesadas cacerolas...son solo algunos de los muchos peligros a los que el personal de una cocina se enfrenta a diario.
Sin embargo ahora es más fácil que nunca evitar esos factores de riesgo. Basta el tenerlos en cuenta a la hora de comprar un nuevo equipo o cocina ya que la tecnología puede hacer que todo cambie. Por ejemplo, nuestro equipo de especialistas, especializados en la preparación térmica de alimentos, presta una especial importancia a los detalles ergonómicos durante el desarrollo de sus nuevas lineas de equipos para empresas. Estos pueden ayudar a minimizar estos cinco factores de riesgo: